viernes, 10 de octubre de 2014

Se acerca el 12 de octubre, Día de la Raza, y no está de más hacer algunas precisiones (Parte VII)

Se acerca el 12 de octubre, Día de la Raza, y no está de más hacer algunas precisiones (Parte VII)


En la entrega anterior vimos de qué manera el decreto del 10 de octubre de 2002, que establece en Venezuela el Día de la Resistencia Indígena en nombre de la diversidad, no solo cae en la contradicción lógica de querer celebrar la diversidad (''lo indígena, lo africano, lo asiático, lo europeo'') proclamando la Resistencia de la singularidad (lo indígena) sino que es contraproducente para la diversidad desde el punto de vista práctico, como lo demostró el derribo de la estatua de Cristóbal Colón el 12 de octubre de 2004 en Caracas.

Si le dedicamos tiempo y espacio al análisis del decreto, su contexto de producción, su contenido, sus contradicciones, la lectura implícita que se hizo de él y la lectura implícita que el mismo contiene, es porque nos encontramos continuamente con estas premisas, consagradas en manuales y periódicos desde Nicaragua hasta la Argentina:
  • Colón tomó la ruta del Oeste para provocarles todo tipo de hechos de violencia a los indios que vivían en paz sin hacerle daño a nadie. Recordemos que los hechos deben constar en documentos escritos, orales, o de otro tipo, pero no pueden confundirse con hipótesis, opiniones, suposiciones o interpretaciones.
  • Colón inventó el COLONialismo. La afirmación de que el colonialismo comienza con Colón debería ser muy bien fundamentada por sus autores, o no hacerse. No está de más repetir que el término colonialismo no deriva del nombre de Colón.
  • Colón es el origen del mayor genocidio de la historia de la humanidad, con 70 millones de muertos. Falso y nada ético. No se puede presentar como un hecho algo que no pasa del ámbito de lo hipotético, de la conjetura o de la opinión académica, ocultando además, que se trata de un punto controvertido en el terreno académico.
También le dedicamos tiempo porque el incidente del derribo de la estatua de Cristóbal Colón en 2004 en Caracas, no fue un hecho aislado. Debido a la escasa reflexión que se le dedicó, fue sucedido y acompañado por otros hechos iguales o peores si lo que se pretendía era celebrar la diversidad.

https://www.youtube.com/watch?v=Jh5X3MlEeaI

 

En primer lugar, el hecho tuvo antecedentes. El 12 de octubre de 2003, en Argentina, un grupo boicoteó -bajo el supuesto de que se estaba celebrando un genocidio- la conmemoración de la fecha del origen del catolicismo en América que se estaba realizando en la Iglesia del Pilar de la ciudad de Buenos Aires, en presencia del embajador de España. 

En segundo lugar no fue el último en la línea de tiempo ni el único en el ámbito de las conmemoraciones de aniversarios. En el año 2010 en el pueblo indígena de Tarabuco, en Bolivia, se colocó una estatua conmemorativa de la batalla de Jumbate, que tuvo lugar en Huano Huano el 12 de marzo de 1816, en el contexto de las guerras de la Independencia. Representa a un guerrero yampara en el momento que arranca el corazón de un español (de realista o monárquico, para ser más exactos) y se lo come. La estatua tiene pintada la sangre en la boca.

http://weblogs.clarin.com/revistaenie-nerdsallstar/2011/09/02/la_espantosa_estatua_del_salvaje_de_ojos_desorbitados_de_tarabuco/

Undécima precisión.- ¿Por qué la ''Resistencia'' de la singularidad está en contradicción con la celebración de la diversidad

La palabra resistencia tiene varias acepciones en español. En general, resistencia es la acción, el efecto y la capacidad de resistir. Y resistir tiene un sentido todavía más ambiguo, porque lo mismo puede ser aguantar con paciencia que durar en el tiempo, combatir, repugnar, rechazar y contradecir. El acto de resistir o la acción, efecto y capacidad de resistencia es una propiedad tanto de los objetos inanimados como de los seres vivos. En mecánica, toda causa o fuerza que se opone a la acción de otra fuerza o movimiento, es una resistencia. La dificultad que opone un circuito al paso de una corriente, es una resistencia.

Pero tratándose de lo humano, social e histórico, entendemos que resistir y resistencia son acciones y actitudes más complejas que una simple oposición mecánica. En el plano psicológico, y en el campo del psicoanálisis, la resistencia es la oposición de la persona a reconocer sus impulsos o motivaciones inconscientes. En el ámbito de lo social e histórico, la resistencia sería, según el Diccionario de la Lengua:

''(Un) conjunto de personas, que clandestinamente de ordinario, se oponen con violencia a los invasores de un territorio o a una dictadura''. 

http://lema.rae.es/drae/?val=resistencia

No está planteada en esta definición la resistencia a una cultura sino la resistencia a formas de despojo o de opresión. Y esto es algo que va más allá de las culturas.

La oposición a una cultura no es resistencia, sino intolerancia o falta de tolerancia, es decir, falta de ''respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias'', o discriminación, acción y efecto de discriminar: ''seleccionar excluyendo'', ''dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.''

Para que haya resistencia en el ámbito social e histórico tiene que haber un contexto de invasión o de opresión. Pasamos entonces a ver los dos casos.

Resistencia indígena en caso de invasión.- Según el Diccionario de la Lengua, la invasión es la acción y efecto de invadir, ''irrumpir, entrar por la fuerza'', ''ocupar anormal e irregularmente un lugar'', apoderarse de algo o de alguien, propagarse un germen o un parásito por un organismo hasta tomarlo. Como se ve, invadir no es lo mismo que simplemente entrar a un lugar u organismo.

Por otro lado, colonizar o inmigrar tampoco es lo mismo que invadir. Para que haya invasión tiene que darse el componente de violencia que describe la definición o bien la clase de daño que provocan los gérmenes o parásitos cuando se apoderan de un organismo. 

Colonizar significa ''formar o establecer colonia en un país'' o bien ''fijar en un terreno la morada de sus cultivadores''. Colonia, por otra parte, tiene un sentido ambiguo, pero no se limita a la idea de un territorio sometido por gente de otro territorio o una población sometida por otra en un ''territorio dominado y administrado por una potencia extranjera'' sino más bien ''conjunto de personas procedentes de un territorio que van a otro para establecerse en él''. 

Inmigrar tampoco es lo mismo que invadir, si no, todo inmigrante sería un invasor. Inmigrar es ''llegar a otro para establecerse en él, especialmente con idea de formar nuevas colonias o domiciliarse en las ya formadas'' donde colonia/colonias tiene el sentido extenso que ya vimos.

De lo anterior se desprende que puede haber colonización sin invasión, y ese nos parece que fue el caso de la colonización española en América. Conviene recordar sobre este tema los siguientes puntos:

  • Según las estadísticas disponibles, el número de colonos europeos en Hispanoamérica, hacia 1810, nunca pasó de 300.000. Les llevó 300 años alcanzar esa cifra. Era materialmente imposible que 300.000 invadieran los 20 millones de kilómetros cuadrados que figuraban en el mapa de Hispanoamérica. No lo hicieron. No necesitaban hacerlo, por grandes que fueran los latifundios, y solo hubo una minoría de latifundistas, no tanto al principio, sino al final del periodo. Se establecieron lentamente. No lo hicieron en todo el territorio, sino en ciudades, estratégicamente ubicadas sobre las rutas comerciales. Esto no es una invasión, es una colonización sin invasión.
  • Es verdad que hubo ciudades y territorios que fueron tomados por las armas. Ahí está el caso de Hernán Cortés. Pero Cortés actuó en rebeldía y no autorizado por España. Y la ciudad de México-Tenochtitlán no fue tomada por los españoles solos, sino por una alianza hispano tlaxcalteca xochimilco texcocana y de otras etnias. El grueso de la alianza estaba formada por indios mexicanos. Luego incluso se le incorporó una parte de la nobleza azteca, y todos ellos fueron considerados en su época ''conquistadores de México''. Esta misma alianza fue la que luego continuó avanzando sobre territorio mexicano y también a través del Pacífico, hacia Filipinas, y hacia el Sur, hasta el istmo de Panamá y hasta Perú, y también hacia el Norte, alcanzando, según referencias, Canadá y Alaska. De la misma manera, una alianza hispanoguaraní fundó Asunción Tava Guasú en 1537, y desde allí, otras ciudades, avanzando lentamente sobre el territorio del Sur del Río de la Plata, mientras la alianza hispanoquechua llegaba desde el Norte.
  • Hay muy pocas empresas de colonización española exitosa que hayan salido de España. La mayor parte de América y Filipinas fueron colonizadas por estas alianzas mixtas, que salieron de territorio americano. Los colonizadores de México salieron de Cuba. Los de Filipinas salieron de México. Los de Perú, salieron de Panamá. Los del Río de la Plata salieron de Asunción, ya que la expedición de Pedro de Mendoza, que salió de España, fracasó durante la primera fundación de Buenos Aires, repoblada luego por mestizos. A su paso, estas alianzas podían encontrar partidarios u opositores, pero la cultura que representaban ya no era solo española, sino indohispana, indiana (''cristiana'', como se decía en la época), y también las relaciones sociales, económicas y políticas que iban difundiendo.

Resistencia indígena en caso de opresión.- ¿Por qué asociar la resistencia indígena con el año 1492, cuando existe resistencia indígena antes de 1492? El Rabinal Achí, una obra literaria monumental de los mayas, nos cuenta un caso de resistencia indígena antes de 1492. Trata sobre la resistencia de unos indígenas ante la opresión de otros indígenas.

El Rabinal Achí, Quiché Vinak o Baile del Tun, es un drama maya muy anterior al año 1493. Podría ser del siglo XIII, y como mucho del año 1440 o 1456. Narra (o mejor dicho, dramatiza y danza) la historia de los rabinal, una rama de los quiché que en la actualidad habita unos cinco pueblos y ciudades de Guatemala. 

El argumento es el siguiente: Balam Quiché, un rey poco importante de la periferia norte quiché,  señor de los yaquis de Cunén y de Chahul, aprovechando la incursión de otros grupos en el territorio de los rabinal, envía a su hijo guerrero, Quiché Vinak, para aprovecharse del saqueo y de paso, hacer cautivos para el sacrificio. 

Pero es capturado por el jefe de los rabinales, Galel Achí de Rabinal, hijo del rey Hobtoh, y obligado a revelar la ubicación de las montañas y valles de donde procede, y también obligado a elegir entre someterse a un nuevo señor o ser sacrificado. El acto de resistencia de Quiché Vinak consiste en que elige no someterse, y en consecuencia, es sacrificado. Ese es el tema en torno al cual gira el drama. (Así como también las consecuencias de la soberbia y la ambición).

Por otro lado, Balam Quiché y Quiché Vinak pertenecen a una dinastía de conquistadores quichés del linaje de los Cavek, que se impuso a unos pueblos no quichés, es decir, yaquis. El drama comienza con la escena en la que Galel Achí, rodeado de caballeros Águilas y Jaguares, sujeta con un lazo a Quiché Vinak, su prisionero. Ambos hombres intercambian palabras terribles:

QUICHÉ VINAK: ''¡Ven pues, príncipe lascivo, príncipe odioso! ¡Eres en verdad tú el primero cuya cepa y cuyo tronco no he podido cortar, señor de los chacachib y de los zamanib, Cavek de Rabinal! (...)''.

GALEL ACHÍ (Sin dejar de danzar, blande su lazo amenazando al enemigo) ''¡Salve orgulloso guerrero, Cavek Quiché Vinak! ¿Es así lo que dice tu discurso a la faz del cielo, a la faz de la tierra? (...) ¿Es así lo que dice tu palabra? Pero ten cierto como que existe el cielo, tan cierto como que existe la tierra, que tú acabas de entregarte al astil de mi flecha (...)''.

Anita Padial Guerchoux/Manuel Vázquez Bigi, Quiché Vinak. Tragedia. Nueva versión española y estudio histórico-literario del llamado 'Rabinal-Achí'. FCE, México, 1991.


jueves, 9 de octubre de 2014

Se acerca el 12 de octubre, Día de la Raza, y no está de más hacer algunas precisiones (Parte VI)

Se acerca el 12 de octubre, Día de la Raza, y no está de más hacer algunas precisiones (Parte VI).

El decreto de Hugo Chávez del 10 de octubre de 2002 al que nos venimos refiriendo dispone (la letra en negrita es del documento original):

''Artículo 1º. Conmemorar el 12 de octubre de cada año (como) 'Día de la Resistencia Indígena', destinado a reconocer nuestra autoafirmación americanista por la unidad y diversidad cultural y humana, reivindicando tanto a los pueblos indígenas de América como los aportes de los pueblos y las culturas africanas, asiáticas y europeas, en la conformación de nuestra nacionalidad, en el espíritu del diálogo de civilizaciones, la paz y la justicia.

''Artículo 2º. Incorporar en el calendario oficial y escolar el 12 de octubre como 'Día de la Resistencia indígena', conforme a lo acordado en el presente Decreto, e iniciar la revisión de los textos escolares sobre Geografía e Historia Nacional, de América y Universal.

''Artículo 3º. Exhortar a la Academia Venezolana de la Lengua para que realice un estudio pormenorizado sobre el Diccionario de la Real Academia Española, a los fines de proponer a esa institución, la revisión de aquellas palabras que pudieran ser atentatorias contra la dignidad de nuestros pueblos, así como la incorporación de una serie de americanismos, indigenismos, africanismos y demás manifestaciones de nuestro universo sociocultural, aún no incorporados. 

''Artículo 4º. Promover ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) la actualización tanto de la geografía e historia de América, como la universal, en las enciclopedias americanas y universales a fin de incorporar los aportes de los pueblos indígenas, afroamericanos y criollos, con la participación activa de estos, desde la perspectiva multilineal, pluridimensional e interdisciplinaria, con el propósito de liberar a los textos de investigación y educación, de racismos, eurocentrismos, etnocentrismos locales, patriarcalismos y discriminaciones de cualquier orden.

''Artículo 5º. Solicitar a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) una revisión actualizada de un verdadero calendario universal de naturaleza intercultural, con el concurso de todas las civilizaciones y sociedades, sin detrimento de los calendarios correspondientes a cada pueblo, hemisferio, región o subregión del planeta''.

Nos hemos centrado en el contenido de este decreto porque sintetiza bien ciertas ideas del periodo 1992-2002, no solo en Venezuela, sino en la región en la cual se adoptó la interpretación oficial del 12 de octubre como Día de la Resistencia Indígena, que incluye a los países sobre los cuales el actual Gobierno de Venezuela y las corrientes políticas que definen a dicho Gobierno, tienen distintos grados de influencia, desde Nicaragua hasta la Argentina.

En la nota anterior, observamos una contradicción lógica entre los Considerandos y el Decreta de esta norma del Ejecutivo de Venezuela del 10 de octubre de 2002, aprobada el 11 de octubre de ese año por la Asamblea Nacional. Después de haber celebrado la diversidad, lo multiétnico y lo pluricultural en los Considerandos, el autor de la norma decreta la conmemoración de la Resistencia de lo singular, lo indígena. No es que lo indígena no pueda ser universal en sus valores. Pero como cultura es singular, de otro modo no sería una forma particular de identidad.

http://indoiberia.blogspot.com/2014/10/se-acerca-el-12-de-octubre-dia-de-la_64.html

Sobre esta cuestión es necesario hacer dos puntualizaciones. En primer lugar -como ya se ha señalado- que no vale decir que a través de lo singular, lo indígena, se atiende lo diverso, lo asiático, africano, europeo, criollo, o mestizo, porque ninguna identidad representa a otras; es necesario que cada una sea tenida en cuenta de forma específica, y que todas y cada una estén presentes. Por este motivo, en Chile se rebautizó el 12 de octubre como Día del Encuentro de Dos Mundos, aunque en puridad, tampoco es solo el Encuentro de Dos Mundos, sino de muchos más. En Argentina se lo rebautizó como Día del Respeto a la Diversidad Cultural. También se lo pudo haber llamado Día de los Pueblos. El especialista en el tema sabe que ninguna de estas expresiones está en contradicción con Día de la Raza, por los motivos que ya se expusieron en otro lugar:

http://indoiberia.blogspot.com/2014/09/se-acerca-el-12-de-octubre-dia-de-la.html

Décima precisión.- En segundo lugar, una contradicción lógica entre los Considerandos y el Decreta de una norma jurídica emanada del Poder Ejecutivo, podría parecer, tratándose de un tema histórico académico y una fecha cívica, algo inofensivo. Pero no lo es. Algo así tiene repercusiones políticas, es decir, tiene que ver con la manera cómo se gestiona la ''cosa pública'' dentro de una comunidad política, en relación con la construcción y la distribución del poder.

Prueba de lo que decimos, el 12 de octubre de 2004, ocurrió en Caracas un evento que puso en una posición muy incómoda al propio Hugo Chávez. Un grupo de hombres y mujeres disfrazados de indígenas, valiéndose de cuerdas de alpinismo, derribó la estatua de Cristóbal Colón ubicada en el centro de la ciudad, en el Paseo Colón, sobre un pedestal de 10 metros. Junto con la estatua de Colón se destruyó la de una india que lo acompañaba, alegoría de la propia cultura indígena. El conjunto, encargado en 1893, con motivo del Cuarto Centenario, y realizado en 1904 era obra artística del escultor venezolano Rafael de la Cova. 



http://mariafsigillo.blogspot.com/2011/06/ciudad-desmemoriada.html

Cumplía 100 años y era parte del patrimonio cultural urbano. 
Foto Indymediapr.org, 12 de octubre de 2004
Los restos del conjunto alegórico fueron arrastrados hasta el Teatro Teresa Carreño donde había un grupo de centenares de indígenas que estaban celebrando su propia conmemoración del 12 de octubre, quienes fueron invitados a participar en el acto; la estatua que representaba a Colón fue teñida de pintura roja como simbolizando la sangre de las víctimas, equiparándola con Bush -y el 12 de octubre con la Invasión de Iraq-; fue ''juzgada'', declarada ''culpable'', ''colgada'' y expuesta a los transeúntes. Además, los participantes, miembros de una ''Coordinadora Popular de Caracas'', solicitaron que la estatua se fundiera y su bronce se utilizara para hacer la estatua de Guaicaipuro. 

Foto REUTERS/El Universal, 18 de octubre de 2004.

Foto Cheo Pacheco/El Universal, 18 de octubre de 2004
El Paseo de Colón fue rebautizado ''Paseo de La Resistencia Indígena''.

Colón vejado

http://es.wikipedia.org/wiki/Monumento_a_Col%C3%B3n_en_el_Golfo_Triste

http://www.voltairenet.org/article122448.html

http://www.libertaddigital.com/mundo/arrasan-en-caracas-una-estatua-de-cristobal-colon-con-100-anos-de-antiguedad-1276234975/


Audio y convocatoria a través del sitio Indymedia

http://puertorico.media.indypgh.org/uploads/2004/10/o-12_convoc_finalmovie.mp4

Volante Convocatoria...

El evento produjo diferentes reacciones. En el momento, la Policía de Caracas (PoliCaracas) trató de recuperar los restos del conjunto escultórico (la estatua de Colón y de la mujer indígena) y los llevó hasta la Comandancia de Policía. Sin embargo, 6 años después, el conjunto no había sido restaurado.

Los días 12 y 13 de octubre se conocieron las primeras expresiones de rechazo a través de los medios de comunicación, en primer lugar de la oposición, pero también de las filas del chavismo, entre ellas, las del alcalde de Caracas Freddy Bernal (''estamos de acuerdo en reescribir la historia, y la estamos reescribiendo, pero eso es una cosa y otra es la anarquía'') y las del ministro de Educación Aristóbulo Iztúriz, que había firmado el decreto del 10 de octubre: ''la ubicación de una estatua no es atribución de cualquier grupo de individuos sino del Estado'', trabándose en discusión con los manifestantes, quienes por su parte acusaron a las autoridades de ''represión''.

El mismo día 12 de octubre los manifestantes publicaron el siguiente comunicado, defendiéndose. Lleva la firma de ''AIPO'', ''ABA'' y ''Movimientos Populares'':

''Anticorrupción Interpelación Popular Organizada y la Asociación Bolivariana de Abogados, estamos dispuestos a defender la verdad histórica que nos fue ocultada por más de 500 años''. 

''A propósito de los calificativos señalados por los medios de incomunicación privados, le recordamos que 'Vandalismo' es lo que hizo Cristóbal Colón, cuando pisó nuestro continente con su carga de maleantes que asesinaron, violaron, ultrajaron y transmitieron enfermedades venéreas a nuestros ancestros, que hasta ese momento vivían en paz sin perjudicar a nadie, sin más preocupación que su diario vivir… No cuestionamos el encuentro entre dos mundos, pero no perdonamos el genocidio mas grande de la humanidad, que sin ninguna necesidad se llevó a cabo y que nos duele como venezolanos y bolivarianos que somos, lloramos la sangre vilmente derramada de nuestros indígenas. Es estremecedor escudriñar la historia, que aunque la han disfrazado no deja de ser escalofriante cuando entramos al tema de la Colonización, viendo como le fueron arrebatadas sus tierras y repartidas entre los 'vándalos' que venían de ser execrados del imperio español; es decir, delincuentes de alta peligrosidad (asesinos, ladrones, violadores, estafadores, entre otroas aberraciones que Dios y esta sociedad condena). Destinados a morir en las cárceles del imperio o a sobrevivir en alta mar''.

Leer más:
http://www.aporrea.org/tiburon/a10094.html


El día 14 de octubre, los responsables, ya de por sí bien identificables en las fotos, publicaron un comunicado identificándose con nombre, apellido y documento de identidad, y solicitando a otras organizaciones que se solidarizaran con ellos. El texto documenta los prejuicios de los organizadores del derribo sobre la fecha del 12 de octubre: 

''Somos Responsables

''Nosotr@s, militantes de múltiples movimientos populares...defensor@s y activistas de todas las luchas por la vida emprendida por el pueblo venezolano... nosotr@s, participantes del proceso revolucionario bolivariano... defensore/as de sus ideales libertarios, justicieros, igualitarios y continentalistas... nosotr@s, quienes hemos estado presentes bajo todas las formas de lucha en la defensa del gobierno liderado por el comandante Hugo Chávez, por considerarlo un gobierno leal a las esperanzas transformadoras que se han venido encubando (sic) por años en el pueblo venezolano... en definitiva, nosotr@s, luchador@s absolutamente comprometid@s con los sueños de libertad de nuestro pueblo y de todos los pueblos del mundo... asumimos plenamente, en todas sus dimensiones intelectuales, organizativas y ejecutivas, la responsabilidad por los hechos ocurridos el pasado 12 de Octubre de 2004, que llevaron finalmente al derribo de la estatua de Cristóbal Colón, hasta ayer situada en el llamado 'Paseo Colón' de la Plaza Venezuela de Caracas, y luego arrastrada a mano hasta las puertas del Teatro Teresa Carreño y colgada por un breve momento en un árbol adjunto hasta que se decidió echarla nuevamente al piso por el peligro que representaba para los transeúntes. Finalmente, la estatua fue recogida por la Policía del Municipio Libertador a través de una cruenta e irresponsable acción represiva que culminó en la detención de cinco personas en los alrededores del teatro''.

Leer más:
http://www.aporrea.org/actualidad/n51526.html

Conviene conocer la lista completa de ideas que contiene el documento, y también conviene saber que son históricamente erróneas:

Documento 1:
  • ''Vandalismo es lo que hizo Cristóbal Colón, cuando pisó nuestro continente con su carga de maleantes que asesinaron, violaron, ultrajaron y transmitieron enfermedades venéreas a nuestros ancestros, que hasta ese momento vivían en paz sin perjudicar a nadie, sin más preocupación que su diario vivir''. (Colón no pisó el continente el 12 de octubre de 1492, sino las islas Bahamas. No hay ningún documento que diga que en 1492 Colón desembarcó asesinando, violando, ultrajando y trasmitiendo enfermedades venéreas. En las expediciones de Colón no solo se embarcó gente humilde, sino miembros de la nobleza, sobre todo en la segunda. Colón hizo 4 viajes. Visitó las islas Bahamas, Cuba y La Española en su primer viaje; durante el segundo viaje -1493/1496- visitó, además, las Antillas menores; recién en el tercer viaje exploró las costas de Venezuela, Trinidad y Tobago, el espacio entre ambas o Golfo de Paria, la isla Margarita, y la desembocadura del río Orinoco -1498/1500- de donde se infiere que apenas tocó el continente, y además, para ese entonces ya otros navegantes estaban desembarcando en el continente americano al mismo tiempo que Colón -Alvares Cabral y Américo Vespucci, en 1500, en las costas de Brasil; Alonso de Ojeda en Venezuela a partir de 1499; con Ojeda llegaron Pedro Alonso Niño, Cristóbal Guerra, Juan de la Cosa y otros, que exploraron las costas de Suramérica y Centroamérica-; en su cuarto viaje Colón exploró minuciosamente las costas de América Central, pero siempre buscando una ruta transoceánica que lo llevara a otro continente, el asiático. No le interesaba quedarse en Venezuela para saquearla. La expedición de Colón tuvo incidentes con indígenas, pero no era Colón quien los alentaba, sino quien trataba de poner orden en medio de un mundo desconocido para los europeos de la época). 

Documento 2:
  • ''Todas las formas, viejas y nuevas de COLONialismo''. (La palabra colonialismo no deriva de Colón. Es al revés: el nombre Colón deriva del nombre de una ciudad romana del Mar Negro llamada Colonia, cuyos habitantes eran los colonus; de esa ciudad, según la familia Colón, y de acuerdo con una versión recogida por Bartolomé de Las Casas, ellos eran originarios).
  • ''El proceso de conquista y exterminio de más de 70 millones de seres humanos, habitantes originarios del continente de la Abya Yala, y la muerte de más de 30 millones de habitantes originarios del África, traídos como esclavos, desde el día en que este 'héroe nacional' español puso sus botas en estas tierras''. (Imposible saber cuántos indígenas murieron por contacto con europeos a partir de 1492. No había registro estadístico de la población indígena de las Américas, con sus 40 millones de kilómetros cuadrados, antes de 1492. No se sabe qué población tenía América en 1492. Solo puede ser estimada. Las estimaciones fluctúan entre quienes como Alfred Louis Kroeber, proponen que había 8,4 millones de habitantes -hipótesis minimalista-, hasta quienes proponen que había 110 millones de habitantes -hipótesis maximalista-, como Henry F. Dobbyns. Los únicos datos fehacientes sobre cantidad de indígenas en América son los que provienen del censo de 1776-1780, implementado por la administración borbónica según el cual la población indígena americana era entonces la mayoría de la población: había 15.258.483 de habitantes en Hispanoamérica, de los cuales, 6.925.000 eran indios, 46,14% del total; 3.057.193 eran europeos o criollos americanos, el 20% de la población; de los cuales solo 150.000 eran ''españoles europeos'', es decir, el 1,05%. Está claro que la administración borbónica no pudo censar a toda la población indígena, que también poblaba territorios inaccesibles para la administración de aquella época, como la Patagonia, la Amazonia, otras selvas tropicales o los desiertos y praderas de Norteamérica. Quiere decir que había más de 6.925.000 de indígenas en 1780, pero no podemos saber cuántos había exactamente ni cuántos había antes del siglo XVIII. Por lo tanto, la cifra de 70 millones de indígenas muertos es una hipótesis que parte del supuesto de que en 1492 había unos 100 millones de habitantes. Imposible que menos de 150.000 españoles -antes de 1780- pudieran asesinar a 70 millones de indígenas, ni siquiera de manera indirecta, a través de enfermedades, porque no es materialmente posible. No se conoce tampoco el número de esclavos africanos que pasaron a través del Atlántico hasta América. Se estima. El censo de 1776-1780 contó 1.189.000 negroafricanos, el 8% de la población, así que no es posible que hayan muerto 30 millones al atravesar el océano. El censo también contó 4.087.000 de mestizos y mixtos. Un dato importante a tener en cuenta a la hora de dilucidar este tema es el perfil conservador de la demografía indígena americana, donde las comunidades tienden a mantener el número de integrantes a través del tiempo, para conservar la proporción entre población y recursos, de manera que una comunidad de 1.000 personas contará también con 1.000 personas 100 años después).
Como puede verse estamos ante un discurso que procede a partir de hipótesis y no de hechos.


sábado, 4 de octubre de 2014

Se acerca el 12 de octubre, Día de la Raza, y no está de más hacer algunas precisiones (Parte V)

Se acerca el 12 de octubre, Día de la Raza, y no está de más hacer algunas precisiones (Parte V)

El tercer Considerando del decreto del 10 de octubre de 2002 al que nos venimos refiriendo enumera las efemérides que sirven de contexto e interpretación a esta:
Novena precisión.- Son cuestiones que hacen a la identidad colectiva y es bueno que se estudien o se celebren. Lo que no es exacto es lo que el texto dice a continuación, en el sentido de que es a partir de esos hechos que 

''nuestros pueblos retoman su historia local, regional, nacional y continental, en todo su milenarismo (sic) indígena y los cinco siglos recientes, con los profundos cambios, rupturas parciales y continuidades, en su unidad y diversidad''.



Es interesante saber, -por poco conocido-, que durante el periodo que va de 1492 a 1825, a lo largo del cual España y América estuvieron vinculadas políticamente, los Estados tenían todas esas características que el decreto enumera más arriba como una novedad de nuestra época. Es decir: 
  • Eran multiétnicos y pluriculturales. A las monarquías tradicionales no les preocupaba que los límites del Estado coincidieran con los límites de la Nación. Esta idea, en todo caso, surgió a fines del siglo XVIII. Por otro lado, los límites del Estado eran difusos, y sus territorios podían estar muy dispersos alrededor del mundo. El Reyno de España e Indias era un paradigma de todo esto.
  • La legislación protegía los derechos de los nativos del país: culturales, sociales y políticos. Apenas comenzó la convivencia de pueblos y culturas, la Escuela de Salamanca, que en Europa fundó el Derecho Internacional, se preocupó por elaborar una legislación que protegiera los derechos de los indios, que eran los nativos de la región conocida con el nombre de Las Indias, porque se la confundía con Asia.
  • Los idiomas locales eran ampliamente reconocidos, más allá de que hubiera una lengua oficial. El idioma español no estaba muy difundido, y en cambio, el guaraní era la lengua más hablada del Río de la Plata, tanto por las comunidades indígenas como mestizas y criollas, y lo mismo sucedía en la zona andina con el quechua, en México y Centroamérica con las lenguas del tronco náhuatl y del tronco maya. Estas lenguas fueron estudiadas, preservadas, difundidas, y se escribieron Tratados eruditos y obras literarias en ellas.
  • Las comunidades indígenas y campesinas conservaron sus tierras hasta mediados del siglo XIX, cuando comenzó el proceso de apropiación de las tierras comunales que hasta entonces eran bienes colectivos salvaguardados por el Estado.
De manera que no es en 1992 ni en 2002 cuando se reconocen por primera vez estos derechos a los indígenas. El problema se originó a partir de 1780, cuando tomó forma el Estado Nación, y sobre todo hacia 1880, cuando ese proyecto cuajó por completo. El Estado Nación parte de los principios opuestos: los límites del Estado deben estar claros y deben coincidir con los de la Nación, y la Nación suele ser una etnia a la que se eleva a una posición especial, con la supuesta finalidad de preservar la unidad política.

La mayor parte de las comunidades indígenas perdieron sus tierras y se empobrecieron después de 1825, bajo la hegemonía de las oligarquías criollas y mestizas. También perdieron la independencia política en regiones donde la habían conservado durante 300 años, como la Patagonia. Por otra parte, los territorios hispanoamericanos, que eran sumamente diversos, perdieron parte de su riqueza cultural, étnica, lingüística por la enorme destrucción de capital humano que supusieron las guerras civiles a lo largo de unos 100 años (1800-1900), y no solo por los enfrentamientos con indígenas después de 1830. 

Todo esto se hizo de forma sistemática en países políticamente independientes, muchas veces con ayuda del Ejército, tanto entre 1870 y 1910 o 1930, -periodo de consolidación de los Estados Nacionales independientes-, como durante 1810 a 1880, periodo conocido como ''de anarquía política'', especialmente cruento por la razón ya reseñada, no solo para los indios, sino también para los criollos y los mestizos. Ese periodo coincide con el ascenso de Inglaterra y EEUU y el declive de España.

Por lo tanto, el documento no plantea algo desconocido antes del periodo 1825-1930, cuando afirma: 

''Que la diversidad cultural y étnica presente en todos los pueblos antes y después del origen de Venezuela es hoy un hecho irrefutable y forma parte de nuestra herencia histórica como garantía para el mutuo enriquecimiento cultural y la comunicación humana en valores de paz con justicia''.

Sobre este aspecto hubo siempre una tradición, que hay que reconocer, ya que implicó el esfuerzo de muchas generaciones de indios, criollos, mestizos, y personas de otros orígenes desde 1492 en adelante. Tradición forjada por juristas, misioneros, escritores, hombres de ciencia.

También es cierto que durante el periodo 1830-1950, por influencia de EEUU y los países del Occidente de Europa se introdujeron ideas seudocientíficas que crearon prejuicios sobre la identidad nacional de cada país, situación que empezó a ser superada en 1950-1960. Esto justifica lo que se dice a continuación, si bien al referirse a la ''Refundación de la República como una Nación pluriétnica y pluricultural'', esperaríamos que el autor no se limitara, en su análisis a los años 1992 o 1999: 

''CONSIDERANDO

''Que la importancia de la historia como eje cohesionador de la vida social de una nación, fuente de referencia en valores y de la visión propia como pueblo, hace impostergable e ineludible para el proceso de Refundación de la República como una Nación pluriétnica y pluricultural, superar los prejuicios coloniales y eurocéntricos que subsisten en el estudio y enseñanza de la historia y la geografía'',

''CONSIDERANDO

''Que las tendencias mundiales y organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), vienen revalorizando el estudio de la geografía, historia, cultura e identidad regional y local a solicitud de los mismos pueblos como parte vital e indiscutible de las instancias nacionales, sub-regionales y continentales para afrontar sin exclusiones el proceso de globalización, en el marco del diálogo de civilizaciones''.

Todo esto es sumamente compartible, como también la idea que viene a continuación: 

''CONSIDERANDO

''Que los pueblos indígenas del mundo y particularmente los de América, han dado y seguirán dado sus aportes irremplazables en la configuración de una rica sociodiversidad, y que deben ser reconocidos plenamente como patrimonio de la humanidad para restablecer un nuevo equilibrio del universo como lo soñó el Libertador Simón Bolívar en su lucha independentista''.

En lo que no se puede estar de acuerdo es en la conclusión de este análisis: 

''DECRETA:

''Artículo 1º. Conmemorar el 12 de octubre de cada año 'Día de la Resistencia Indígena' (...)''.

Por más aclaraciones que se hagan, la conclusión es reduccionista. Después de haber alabado la diversidad, la multiculturalidad y lo pluriétnico, el 12 de octubre parece que se conforma, de manera excluyente, con el aporte indígena. Quedan difuminados lo africano y lo europeo, como si su presencia en América no tuviera nada que ver con la ''Resistencia'', es decir, con la lucha por justicia y libertad contra cualquier forma de gobierno o de dominación opresiva. Y como si el 100% de los indígenas hubiera participado en esta ''Resistencia'', cosa que no fue así. En la Parte VI, me voy a referir con más detalle a este punto.

Se acerca el 12 de octubre, Día de la Raza, y no está de más hacer algunas precisiones (Parte IV)

Se acerca el 12 de octubre, Día de la Raza, y no está de más hacer algunas precisiones (Parte IV)

En la Parte III de este trabajo, veíamos cómo una de las críticas más importantes que enfrenta la conmemoración de la fecha, considerada como ''Día de la Raza'', es la propia definición de raza, que sin embargo, no es ni podía ser la misma a lo largo de la historia de la humanidad. En este sentido, los críticos del Día de la Raza cometen un importante anacronismo histórico, que invalida su argumentación.

http://indoiberia.blogspot.com/2014/10/se-acerca-el-12-de-octubre-dia-de-la.html

Pensar que la idea tradicional de raza equivale a la moderna idea de raza, de contenido racista, es confundir las sociedades tradicionales, surgidas de la revolución neolítica, o incluso anteriores, basadas en el parentesco, o lazos de sangre, con las sociedades mercantiles o industriales capitalistas modernas. Estas últimas no son anteriores a los siglos XVII, XVIII y XIX; y son ellas, y no las sociedades tradicionales, las que necesitan criterios racistas (basados en el color de la piel, sobre todo) para justificar la rápida acumulación de capital a partir de esa plusvalía absoluta que permiten el trabajo esclavo y la segmentación de la mano de obra. Por algo, en nuestro siglo XXI, el problema, en lugar de resolverse, se profundiza. 

Abajo, jornaleros indocumentados de Arizona. El hecho de que sean ''ilegales'' sirve a los propietarios para justificar las malas condiciones de trabajo y los bajos sueldos que permiten la rápida acumulación de ganancias.
Jornaleros de Arizona apenas encuentran trabajo por la nueva ley
Foto AP
Fuente de la imagen:

Pero cuando Hispanoamérica se constituye, en los siglos XVI y XVII, lo hace a partir de la fusión de sociedades de parentesco. Eran sociedades de parentesco las comunidades indígenas, que constituían la mayoría de la población, y eran sociedades de parentesco con raíces feudales las comunidades hispanas de los siglos XVI y XVII en América. 

Los llamados ''cuadros de castas'' del siglo XVIII están pensados desde la perspectiva del parentesco, y por eso la combinatoria matemática de parentescos posibles entre grupos sociales y étnicos era infinita. 


Pero una tipología infinita termina por no ser una tipología. Es imposible retener siquiera todas las categorías que se exponen en el cuadro, y que suman 26. Imposible reconocer a sus miembros, -a pesar de las ilustraciones- salvo que se conozca el árbol genealógico de las personas. Presentamos este cuadro de castas elaborado por el profesor Hernández García a título ilustrativo; no están contempladas aquí todas las posibilidades:


Existía por otro lado al interior de cada casta diversidad de linajes, de apellidos, de trayectorias biográficas, de árboles genealógicos, de orígenes regionales, de capas estamentarias, de clases sociales, de cercanía o lejanía con el poder político, de ingresos, que hacían todavía más difícil caracterizar a una persona por su apariencia física, con independencia del contexto. Se ha calculado que, si tenemos en cuenta todas estas circunstancias, se podrían reconocer solo en Perú, por ejemplo, unas 192 castas de descendientes de indios, españoles y negros libres.

Pero no es que la sociedad estuviera cortada, a cuchillo, en 26 o en 192 castas. Una misma persona podía ser, al mismo tiempo, ''indio de casta'' por su linaje; ''noble'' según su estamento (y en ese caso podía ser llamado ''español''), formar parte, por sus ingresos, de la clase de los hacendados acomodados, si era rico, o ser considerado simplemente ''casta'' si era pobre; y según su cultura podía ser llamado ''ladino'', ''mestizo'' o ''criollo''. 

El hecho de que en cada jerarquía se pudieran ocupar diversos peldaños, y que estos no se correspondieran entre sí, no era un problema para la sociedad de la época. Una persona que se comparara con otra, podía descubrir, que según el contexto, a veces se encontraba en un peldaño superior, en otras inferior, y a veces igual a la otra. Y toda esta complejidad del cuadro de castas termina por relativizar y anular la posibilidad de establecer tipologías racistas por medio del cuadro de castas.

Vimos además en la Parte III, que es anacrónico identificar al Régimen indiano con un régimen colonial. El ''colonialismo como sistema político formal'' no se dio en toda América. En la región que recién a partir de 1800 se empezó a llamar Hispanoamérica, no existía el colonialismo como sistema político formal.

El vínculo político formal, no entre España e Indias, sino entre las diversas regiones de la Monarquía hispánica, consideradas jurídicamente iguales entre sí, estaba dado por la propia Monarquía, por el pacto monárquico entre el monarca por un lado, y las élites y el pueblo por el otro. Este pacto monárquico voluntario era cuanto había en materia de dominación. Y cuantas autoridades civiles y religiosas pudieron establecerse en América, lo hicieron como representantes de la Monarquía, fiscalizados por visitadores, y a quienes se podía denunciar por sus abusos. La legislación protegía a los nativos de la región en cualquier parte del mundo. Una legislación minuciosa que procuraba contemplar todos los casos, al punto de sumar, en total, 50.000 leyes.

Para que hubiese habido colonialismo se hubiera necesitado que entre esas regiones se diera una situación de desigualdad jurídica donde unas regiones tenían el estatus de metrópoli y otras el de colonias. Eso no ocurrió. Las asimetrías que podían darse entre regiones o dentro de regiones, eran las mismas que hoy se dan dentro de un mismo país o Estado. Asimetrías que se intentaba corregir. 

Lo que nunca hubo fue un Imperio español, así, con ese nombre y con esas características. Los historiadores que jamás usan los términos propios de cada época y que todo les da lo mismo, podrán hablar de Imperio español en América; pero hay que saber, que entre 1492 y 1825 no hubo ningún Estado ni imperio con ese nombre, aunque sí hubo un Reyno de España e Indias. Cuando se hablaba de Imperio era más bien del Imperio carolino (por Carlos V), del Imperio mexicano (como sucesor del Imperio de Moctezuma), y del Imperio peruano, como continuación del Imperio de los Incas.

El historiador John Lynch nos dice que América era, informalmente, independiente. Esto tiene que ver con la inmadurez de la infraestructura y de los recursos del poder, que hacían que amplios territorios estuvieran fuera del control de la Monarquía hispánica, por más que formalmente, figuraran en el mapa. Para poner ejemplos, el Norte de México, la Patagonia, las islas de Atlántico Sur, y una serie de puntos donde fácilmente se instalaban los piratas. 

Las comunidades locales, capaces de autosubsistencia, no siempre conectadas entre sí, o con España, eran independientes en la práctica. Los españoles no eran en 1800 más de 300.000 sobre unos 16 millones de habitantes que pudieron ser censados en un espacio de 20 millones de km2. La minoría absoluta. Y no contaban con los medios técnicos que aparecieron durante el siglo XIX e hicieron posible la integración de amplios territorios, como el barco a vapor o el ferrocarril. Además de todo esto existía una fuerte tradición autonomista.

Pero desde el punto de vista de las relaciones económicas no habían madurado todavía las relaciones coloniales: los vínculos de dependencia que sí fueron característicos de otras monarquías, donde la colonización era llevada adelante por compañías mercantiles que hacían de ello un negocio y tenían el monopolio de la producción y venta de un determinado producto comercial. Y cuando a fines del siglo XVIII, los Borbones intentaron introducir las prácticas coloniales propias de otras potencias europeas, esas medidas fueron ferozmente resistidas por la población, que estaba acostumbrada a otra cosa.

La introducción de un régimen de flotas y galeones con unos puertos seleccionados para comerciar, no se debió a que hubiera un régimen de monopolio comercial, sino a la inseguridad introducida en los mares por otras potencias europeas a través de la piratería. Prueba de esto es que cuando España finalmente llegó a tener una armada respetable, a fines del siglo XVIII, se puedo controlar mejor la piratería, y en consecuencia, autorizar a más puertos a comerciar a través de las rutas transatlánticas.

Por más detalles sobre este punto:

http://hispanoamericaunida.com/2013/12/01/el-principio-de-justicia-en-el-derecho-indohispano-2/comment-page-1/

Se trata de un tema complejo que requiere conocimientos detallados. Cuando no se tiene el dominio del tema es fácil caer en simplificaciones, reduccionismos, prejuicios e ideas erróneas. La falta de dominio del tema termina por invalidar los argumentos de los críticos del 12 de octubre. 

Octava precisión.- Citamos en la Parte III de este trabajo, por ser ilustrativo de los prejuicios que venimos analizando, el Segundo Considerando del decreto del 10 de octubre de 2002 del entonces presidente de Venezuela Hugo Chávez Frías:

''Que a pesar de haber sido superado en América el colonialismo como sistema político formal a partir del triunfo de las guerras de Independencia del siglo XVIII, las estructuras sociales a lo externo e interno de nuestras sociedades, está aun constituido (sic) sobre criterios originados en la relación colonial, entre los que destaca el considerar la 'cultura e historia universal' como sinónimo de los valores culturales e historia de la sociedad dominante''.

Estamos de acuerdo con el autor en que aquellas regiones de América donde hubo ''colonialismo como sistema político formal a partir del triunfo de las guerras de Independencia del siglo XVIII, las estructuras sociales a lo externo e interno de nuestras sociedades, está aun constituido (sic) sobre criterios originados en la relación colonial''.

No hablamos de la actual Hispanoamérica, entonces. Hay un solo país actual que cumple con estos requisitos, y es EEUU. Es el único país de América que rompió con una monarquía europea en el siglo XVIII, declarando la Independencia, en 1776. Una separación que se reflejó en la sustitución de unas élites por otras en el Gobierno. Pero que no cambió las condiciones de existencia de la mayor parte de la población -esclavos, artesanos, labradores, pueblo llano-, que continuó viviendo igual que antes de 1776. Y por supuesto eso tuvo continuidad: la esclavitud hasta 1860, la segregación racial formal hasta 1965, la segregación racial informal hasta nuestros días. La sociedad de EEUU se organizó como olla a presión.

La sociedad de lo que hoy es América Latina se organizó como crisol de razas. En 1822 se abolió la esclavitud en México y Centroamérica. En Texas se la abolió en 1823, pero se la reimplantó en 1835 cuando pasó a soberanía estadounidense, tras el movimiento separatista de los colonos norteamericanos. 

En 1826, los países hispanoamericanos independientes se pusieron de acuerdo, -por el ''Tratado de Unión, Liga y Confederación Perpetua''- para dar todos los pasos que fueran necesarios con la finalidad de abolir la esclavitud y el tráfico de esclavos. En el Río de la Plata, la enorme presión del Imperio de Brasil en contra de la abolición, obligó a tomar medidas graduales para abolirla, las que se adoptaron entre 1813 y 1853, en que la esclavitud se extinguió completamente.

Aunque los manuales digan lo contrario, a veces por ignorancia y otras veces por interés, la sociedad hispanoamericana surgida a partir de 1825 era más democrática, justa y avanzada que la norteamericana. Y eso refleja la clase de sistema que fue, antes de 1825, el Régimen Indiano, por oposición al colonialismo anglonorteamericano.

Pero los EEUU del siglo XVIII también fueron diferentes de Hispanoamérica en otro sentido. Mientras el movimiento que se concretó en 1776 en EEUU, fue separatista, toda la serie de rebeliones y revoluciones hispanoamericanas del siglo XVIII fueron reformistas. Pedían reformas, que podían ser muy radicales, pero no pedían la separación de España, no pedían la Independencia como ruptura del vínculo político con la Monarquía hispánica. Eran movimientos populares que pedían reformas sociales profundas, mientras que el movimiento separatista norteamericano de 1776 fue oligárquico y conservador. No importa qué tan liberales fueran sus declaraciones y Constituciones. No eran para todo el mundo. 

Los movimientos populares reformistas hispanoamericanos del siglo XVIII son poco conocidos. Pero no porque sí. EEUU ha instalado una formidable campaña académica de propaganda y desinformación a favor de su propia imagen y en contra de la imagen de Hispanoamérica. Al punto de que los manuales escolares terminan analizando cómo los EEUU son más avanzados porque Inglaterra impuso en ellos una política más liberal... Y en consecuencia, lo bien que nos hubiera ido de haber sido conquistados y colonizados por los ingleses, porque más democracia (inglesa) nos hubiera traído más prosperidad (inglesa). 

Bueno, aquí va una viva muestra de cómo seríamos si nos hubieran colonizado los ingleses. Aunque está claro que no seríamos nosotros. Pero hay que saber que esto también es EEUU:




Brasil, y las islas del Caribe, son las sociedades que más se le parecen, porque fueron marcadas por una historia de economía esclavista de plantación, más allá de los avances que registren en materia de industrialización.

Entre los ''criterios originados en la relación colonial'', el decreto del 10 de octubre de 2002 ''destaca el considerar la 'cultura e historia universal' como sinónimo de los valores culturales e historia de la sociedad dominante''

Esto justamente es lo que hace el autor del decreto cuando ignora las particularidades del proceso histórico hispanoamericano, sumándose a las tesis de las universidades europeas y norteamericanas que se consideran dueñas y señoras de una ciencia histórica universal. Ciencia universal que jamás destaca los méritos, valores y antigüedad de Hispanoamérica, o, en el mejor de los casos, todo le da lo mismo. Combatir el racismo no es leer la historia de Hispanoamérica en los manuales universitarios de Angloamérica sino en la bibliografía, historiografía y fuentes de Hispanoamérica. Muchas veces despreciadas como ''tradicionales'' y ''conservadoras''.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Se acerca el 12 de octubre, Día de la Raza, y no está de más hacer algunas precisiones (Parte III)

Se acerca el 12 de octubre, Día de la Raza, y no está de más hacer algunas precisiones (Parte III)

En la Parte II de este trabajo vimos cómo mientras en 1992, España organizaba el V Centenario siguiendo los criterios que eran tradicionales hasta aquella fecha, en Venezuela surgía un movimiento que podemos llamar ''de tipo fundacional'' para el que los aniversarios también son un tema sensible pero por motivos diferentes. Un movimiento fundacional aspira a refundarlo todo, desde la Constitución hasta las Fiestas Cívicas. Dicho movimiento surgió en un contexto y con unas características específicas.

http://indoiberia.blogspot.com/2014/09/se-acerca-el-12-de-octubre-dia-de-la_29.html

Sexta precisión.- En todo lo que se refiere a la fecha del 12 de octubre, Día de la Raza, el movimiento llamado bolivariano por sus fundadores rompe con el discurso que, según vimos en la Parte I, había tomado forma entre los años 1892 y 1928 tanto en España como en Hispanoamérica, EEUU e Italia:

http://indoiberia.blogspot.com/2014/09/se-acerca-el-12-de-octubre-dia-de-la.html

El 11 de octubre de 2002, la Asamblea Nacional de Venezuela sancionó el decreto 2028 del presidente Hugo Chávez, el cual estableció la nueva lectura que se habría de dar al evento, y se publicó en la Gaceta Oficial extraordinaria Nº 5605:

http://www.tsj.gov.ve/gaceta_ext/octubre/101002/101002-5605-01.html


Este decreto parte, en sus considerandos, de una serie de apreciaciones erróneas, la primera relacionada con la idea de ''raza'', cuyo sentido preciso, en español, ya expusimos en la Parte I de este trabajo. No está demás recordar, en este sentido, la síntesis conceptual hecha por Unamuno antes de 1936:

''Raza quiere decir lo mismo que raya o línea [...] Y la raza histórica -no naturalística-, humana, -no animal- es algo no hecho, sino que está haciéndose de continuo, que mira al porvenir y no al pasado. Y en cuanto mira al pasado, se llama más bien abolengo, que deriva de abuelo''. Unamuno, La Raza y la Lengua, 1884-1936.

En el decreto de Hugo Chávez Frías del 10 de octubre de 2002, encontramos la siguiente afirmación, expresada en el primer Considerando, y que atribuimos a la ignorancia del autor sobre el tema:

''Que el concepto de raza, basado en una serie de rasgos físicos hereditarios, no da cuenta de la diversidad genética de la especie humana, a pesar de que muchos científicos sociales insisten en emplear el concepto de raza como base de una tipología de las poblaciones humanas, por tanto, es innegable que este concepto surge como una de las categorías básicas de las relaciones de dominación propias del sistema colonial que se instaura en América a partir de la presencia europea''. Decreto del 10 de octubre de 2002, Gaceta oficial Nº 5605, pág.1

Ya hemos visto cómo los políticos e intelectuales hispanoamericanos de 1892-1928 no pensaron en semejante cosa cuando impulsaron, en cada uno de sus países, el Día de la Raza.

La idea hispanoamericana tradicional de ''raza'' no tiene nada que ver con ''una serie de rasgos físicos hereditarios'', ni con una ''tipología de las poblaciones humanas'', como resulta evidente, por ejemplo cuando se habla de ''raza criolla'', donde ''raza'' es, descendencia, por cuanto el sentido etimológico de ''criollo'' es ''nacido en América'', y dado que la ''raza criolla'' no tiene un color ni una forma característica, pudiendo encontrarse en ella, rubios y rubias, morenos y morenas, mestizos y mestizas, etc.

En cambio, el Considerando del decreto presidencial se refiere, como también vimos en la Parte I, a la idea anglosajona de ''raza''. Esta idea de ''raza'', cristalizada en el contexto de la economía de plantación (tabaco y algodón en el Sur de EEUU, azúcar y café en Brasil y las islas del Caribe) que empleaba de manera intensiva mano de obra esclava, sí es una ''categoría básica propia de las relaciones de dominación del sistema colonial europeo'', pero ajena a la tradición hispanoamericana, salvo en aquellos puntos de Hispanoamérica que formaron parte de la economía esclavista de la región circuncaribe y que son la excepción dentro del conjunto, mientras que las plantaciones trabajadas con mano de obra esclava de origen africano fueron la regla en amplias regiones del área lusoamericana, angloamericana, francoamericana, y en las colonias holandesas.

Sobre otros detalles que rodean este tema, invito a leer el siguiente artículo de este mismo blog:

http://indoiberia.blogspot.com/2013/10/una-digresion-en-esta-bitacora-ante-el.html

Séptima precisión.- El siguiente Considerando del decreto del 10 de octubre dice:

''Que a pesar de haber sido superado en América el colonialismo como sistema político formal a partir del triunfo de las guerras de Independencia del siglo XVIII, las estructuras sociales a lo externo e interno de nuestras sociedades, está aun constituido (sic) sobre criterios originados en la relación colonial, entre los que destaca el considerar la 'cultura e historia universal' como sinónimo de los valores culturales e historia de la sociedad dominante''. Ibídem.

Estamos de acuerdo con el autor en que este constituye el segundo gran punto sensible del tema. Pero en este párrafo ya no podemos decir que estamos en presencia de un error conceptual, sino de una lista de ellos: 

  • El ''colonialismo como sistema político formal'' no fue característico de toda América. En la región de América que hoy habla español (y antes de la Independencia, es decir, antes de 1825, hablaba, mayoritariamente, lenguas indígenas) no hubo ''colonialismo como sistema político formal''. Desde el punto de vista formal, precisamente, la región que entre 1492 y 1800 se llamó Indias (y no ''América española'') estaba formada por un conjunto de Reynos (como se escribía en la época) con el mismo estatus que los Reynos de España en Europa. El Reyno de España e Indias no era una metrópoli con sus colonias, sino un gran Reyno, formado por otros Reynos considerados iguales entre sí.
  • Por otro lado, desde el punto de vista informal, y como afirma John Lynch en Las Revoluciones Hispanoamericanas, los Reynos de Indias eran independientes, sobre todo antes del año 1763, es decir, antes de que las reformas borbónicas tomaran fuerza en América y antes de que apareciera el primer documento oficial donde un funcionario de la administración española afirma que España posee colonias en América. Antes de 1763 no hubo ningún documento en que se estableciera que los territorios americanos fueran colonias de España.
  • En el periodo que va de 1492 a 1825 las relaciones coloniales, justamente, tanto en América como en el mundo no habían tenido tiempo de madurar por razones de orden ideológico, técnico, y sobre todo económico. Con la notable excepción de Portugal primero, y de Inglaterra, Francia y Holanda después. Pero el colonialismo europeo, la expansión colonial europea, es un proceso que cristaliza recién en 1830. Y lo hace como mecanismo de superación de las primeras crisis del sistema capitalista industrial:
''Una nación que no coloniza está abocada irrevocablemente al socialismo, a la guerra del rico y del pobre [...] Inglaterra practica este tipo de colonización en la India, con gran provecho para la India, para la humanidad en general y para sí misma''. Ernest Renan, Francia, 1823-1892. En Darcy Ribeiro, Las Américas y la civilización.

Por más detalles sobre este tema:


  • En este mundo colonial del siglo XIX, el racismo floreció, cómo no, bajo hegemonía británica, de una manera que nunca antes había florecido en la historia de la Humanidad. Además, contó con toda clase de argumentos seudocientíficos. En Gran Bretaña, el racismo sirvió para fundamentar la intervención en China y Turquía, así como el exterminio de los indígenas de Australia y Tasmania; unos 10.000 fueron enviados como muestras o conejillos de Indias a los museos y laboratorios de Europa y EEUU. El tráfico de ''piezas'' y cráneos empaquetados llegó a ser un negocio.
  • Entre 1876 y 1965 la sociedad estadounidense se organizó a partir del sistema de segregación y desigualdad jurídica que se conoció como Jim Crow, lo que en Sudáfrica fue el apartheid entre 1948 y 1992. La influencia de EEUU sobre América Latina y su alianza con las oligarquías funcionales a sus intereses, extendió el sistema. En las colonias francesas, la esclavitud se abolió en 1848. Pero el equivalente del Jim Crow fue allí el Código del Indigenismo de 1887 a 1946. Entre 1874 y 1931, en países como Alemania, Francia, Gran Bretaña y EEUU, se montaron zoológicos humanos, donde ''ejemplares'' indígenas eran exhibidos en jaulas con animales. ¿Occidente es capaz de comprender lo que esto revela de su cultura? se pregunta Bancel.
Por más detalles sobre este tema:



Octava precisión.- No sabemos muy bien a qué se refiere el autor del decreto del 10 de octubre de 2002 cuando afirma: 

''Que a pesar de haber sido superado en América el colonialismo como sistema político formal a partir del triunfo de las guerras de Independencia del siglo XVIII [...]''.

Es probable que se refiera a las muy conocidas revoluciones de Independencia de EEUU de 1776 y de Haití de 1790-1804, -si es que la cifra XVIII no es un error de imprenta, y la fe de erratas debería decir XIX- ya que la Revolución del Inca Túpac Amaru de 1780, no tuvo por objetivo la Independencia.

En la Parte IV veremos cómo, tras esta afirmación, el autor cae en el mismo pecado que atribuye a otros al ''considerar la 'cultura e historia universal' como sinónimo de los valores culturales e historia de la sociedad dominante''. Pues cuando se analizan las revoluciones de 1776 y de 1790-1804 se las suele considerar como reflejo o parte del ciclo de revoluciones burguesas de tipo occidental. Y está claro que ese enfoque es eurocéntrico y que en cambio, hay suficientes documentos históricos como para contar la Historia de América de otra manera.